Hatha Yoga
 
Las prácticas que realizamos en el centro son impartidas desde la propia experiencia y vivencia como practicante y docente. Practicamos siendo conscientes de que el cuerpo es un todo y con el uso de todas las herramientas que nos ofrece esta disciplina Asanas, Mantras, Pranayamas... conseguimos el equilibrio necesario para nuestro bienestar físico, mental y emocional.
 
Todas las sesiones están diseñadas para trabajar un objetivo en concreto: dolor de espalda, sobre un chakra, estrés, amor propio, insomnio... Siempre respetando el estado en el que llega el practicante y escuchando la dinámica con la que llega el grupo.
 
Son sesiones personalizadas en grupos reducidos, al mismo tiempo con total libertad de practicar según el estado de cada uno.

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 
 
 
 
 
TEXTO DE RAMIRO CALLE
 
El Yoga es el indiscutible precursor de la ciencia psicosomática, ya que los yoguis descubrieron hace más de cinco mil años que hay una relación muy estrecha entre el cuerpo y la mente, y que el efecto del organismo físico repercute en el centro psicomental, y viceversa. Mente y cuerpo se influyen recíprocamente, y sólo poniendo condiciones para que aquella y éste operen armónicamente será posible alcanzar el equilibrio psicosomático. Por otro lado, la enfermedad, el dolor físico, la debilidad del cuerpo y sus alteraciones se tornan obstáculos en el trabajo de evolución interior y también dificultan la práctica de la meditación.

El trabajo sobre el cuerpo, efectuado consciente y lúcidamente, basándose en unos requisitos precisos y en unas técnicas sistemáticas y acertadas, es un medio muy eficaz para ir obteniendo el control sobre la mente. El yoga que trabaja sobre el cuerpo, pero que, asimismo pretende el control sobre la mente a través del cuerpo, es el yoga físico, o hatha yoga, también denominado yoga psicofiológico, y que armoniza en el organismo las energías positivas y negativas, así como las funciones y ritmos vitales. Es un yoga realmente importante y beneficioso, con implicaciones no solo fisiológicas, sino también psicomentales. Es una fuente de salud y bienestar, también colabora en el progreso interior y es un excelente coadyuvante para la práctica del Raja Yoga (yoga mental) y la meditación.

El hatha yoga, o yoga psicofisiológico, alcanza al cuerpo y a sus funciones, pero también influye sobre el cuerpo vital o energético. Sus técnicas hacen posible un mejor aprovechamiento de todas las energías, que, además, son armonizadas, reguladas, incrementadas y sabiamente equilibradas. El cuerpo físico y el energético se someten a un minucioso entrenamiento. Hay técnicas para eliminar las impurezas del cuerpo, para mejorar las diversas funciones orgánicas,  para equilibrar el sistema glandular, para combatir las fluctuaciones mentales y para despejar los canales energéticos. Hay un conjunto de eficaces procedimientos tendentes al desarrollo armónico de todos los elementos constitutivos del ser humano. Tales procedimientos han sido verificados durante milenios y no hay nada de gratuito en los mismos. Son de una sabiduría y una efectividad excepcionales.

La práctica asidua del hatha yoga, o yoga físico, armoniza la voluntad, moviliza las energías aletargadas y robustece a la persona tanto física como mentalmente. El individuo aprende a tomar conciencia de su propio cuerpo, experimentando directamente su corporeidad y desarrollando así la atención a través de las técnicas que propone esta modalidad de yoga. El cuerpo deviene así soporte de concentración, y el practicante va coordinando armónicamente el cuerpo y el centro mental.
 
 
 
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